Home » Competitividad » ¿Por qué gastan más los enamorados?

¿Por qué gastan más los enamorados?

gasto enamoradosCuando estás enamorado, tus decisiones parece que las toma otra persona. Descubre por qué gastas tanto cuando cupido toca a tu puerta.
Cuando estás enamorado eres incapaz de pensar y no hay nada que puedas hacer; si tratas de guardar la compostura, tu ritmo cardiaco, el sudor y hasta la falta de concentración te delatarán. Pero, ¿qué es el enamoramiento y cómo afecta a tus finanzas?

“Es una atracción física en un contexto principalmente sexual entre dos personas”, explica Luis Clemente Jiménez Botello, profesor de la carrera de medicina de la Escuela de Ciencias para la Vida del Tecnológico de Monterrey.

En el ámbito social, el enamoramiento es una etapa de la experiencia amorosa. En las ciencias naturales y sociales se tiene un consenso más o menos de tres etapas: atracción, enamoramiento y apego. Aunque una pareja no necesariamente vive los tres momentos, dice Olga Sabido, catedrática de la carrera de sociología en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) en entrevista con Forbes México.

Todo comienza en el cerebro; éste produce oxitocina, que es una sustancia conocida como la “molécula del amor”. Junto con la dopamina, estas hormonas son las responsables de la “adicción” que una persona experimenta durante la fase de enamoramiento.

“(La persona) no solamente genera un atractivo sexual, sino que también adquiere un significado especial que lo distingue de las otras personas; no solamente ese deseo sexual, sino una necesidad”, recuerda Sabido.

Clemente también advierte que estar enamorado puede generar conductas de dependencia, pues con el razonamiento apagado, las personas tratan de mantener la sensación de enamoramiento –en ocasiones, por encima de la atracción misma hacia la otra persona– y realizan gastos con tal de mantener el efecto hormonal que apenas dura entre 3 y 6 meses.

“Las cosas pierden el justo valor; los gastos del mañana dejan de ser menos importantes que los de hoy, aunque éstos sean superfluos, y no importa, porque está llenando o trata de llenar una carencia emocional.”

¿Cuánto gastan los enamorados?
Los mexicanos gastarán alrededor de 1,300 pesos en festejos este 14 de febrero. Los hombres desembolsarán 1,457 y las mujeres 841 pesos, según un estudio elaborado por la empresa de consultoría TNS México.

El 72% de los enamorados en México piensa que el Día de San Valentín promueve los valores de amor y amistad, y sólo el 20% la considera como una fecha que fomenta el consumo y gastos. Apenas uno de cada 10 mexicanos ve al 14 de febrero como cualquier otro día del año.
No todo es consumo desmedido, pues más del 70% de las personas menores de 45 años aprovecharán una promoción para festejar el Día de San Valentín, de acuerdo con el documento de TNS.

Pero las personas enamoradas sí gastan más, dice Ana Valdespino, gerente de mercadotecnia para TNS en México. La directiva pone como ejemplo a los amigos, a los que pueden darle un chocolate o dulce, pero el gasto, cuando es una pareja, puede incrementarse con perfumes o cenas para el ser querido.

¿Por qué gastan más?
En el contexto social, los obsequios son símbolos y no sólo intercambios monetarios, explica Adriana García, catedrática e investigadora de la UAM.

“En esta sociedad, dar algo normalmente significa estar implícitamente pidiendo una compensación. Muy pocos regalos carecen de interés. Uno regala cosas esperando que ese regalo tenga un intercambio. Y no es porque seamos egoístas o interesados; es porque así funciona la sociedad.”

Otra condición son los créditos bancarios. Las instituciones ofrecen dinero por todos lados: en los cajeros, estados de cuenta, vía telefónica, y para la investigadora, la combinación de este aspecto con la presión social constituye un escenario que “puede ser catastrófico”.

“Si estoy en ese proceso de enamoramiento y quiero conseguir a la otra persona a toda costa, y tengo la disponibilidad material que me ofrecen los bancos, pues voy a comprar lo que sea, y ya después veré las consecuencias.”

El amor también supone un mercado, explica García, que también representa la posición económica de las personas, pues viven en una sociedad de consumo.

“Uno buscará tener la pareja más atractiva, y para ello tendrá que desembolsar más.”
Además, el factor personal, junto con las tradiciones que fomentan las empresas para incrementar el consumo, generan un panorama de angustia para los individuos si no son partícipes de las actividades, comenta Jorge Negrete, psicólogo especialista en antropología social de la UAM.

fuente forbes

Comments

comments