Home » Miscelania » Controversial yoga para bebés

Controversial yoga para bebés

Desde hace 3 décadas se pusieron en boga muchas disciplinas orientales como el yoga, el tai chi y el pilates, que se han incorporado en las dinámicas diarias de muchas personas que quieren mejorar su salud por medio de estas técnicas, que combinan dinámicas mentales y corporales.

Que las personas adultas que creen en los beneficios de estos ejercicios, los practiquen, está bien; el cuerpo ha adquirido un desarrollo psicomotriz que le permite incluso llevar al límite su masa muscular y sus articulaciones, mediante una instrucción que sigue en el pleno uso de sus facultades mentales.

Pero, ¿qué pasa cuando a un bebé se le somete a este tipo de dinámicas? Para empezar, en su mapa mental ni si quiera están registradas las imágenes de los miembros de su cuerpo, ni como un todo ni como fragmentos, por lo que no tiene conocimiento ni control sobre sus movimientos. Por ello, no sería extraño que su pequeño cuerpo sufriera alguna dislocación o fractura y que, su cabeza que aún no puede sostenerse por sí sola, se exponga a un daño severo.

El ritual termina con el llamado “renacimiento bajo el agua”, donde al recién nacido se le mete la cabeza en un balde de agua para eliminar lo que Lena Fokina llama “el trauma de nacer, lo que eliminará cualquier angustia del pequeño ser al verse desprotegido fuera del confortable vientre materno”.

Las sesiones de la instructora rusa de 51 años, están inspiradas en el método de Igor Charkovsky. Ambos sostienen que si bien “la mayoría de los niños lloran o vomitan durante y después del proceso, la dinámica es muy buena para ellos y nada peligrosa”. Lo increíble es que esta mujer se ha hecho mundialmente conocida y da seminarios en toda Europa y en Egipto, donde su slogan publicitario reza: “aprenda a ser padre de modo deliberado”.

Comments

comments